El festín de los asesinos
Sinopsis de El festín de los asesinos
Tres grupos de platos muy exclusivos
Como especialidades de la casa, Ruth Rendell, Patricia Highsmith, P.D. James, Gaston Leroux…
Sutiles y poco comunes entrantes históricos: August Derleth, Washington Irving, Daudet, Pushkin y otros
Para postres, Agatha Christie, Simenon, Rex Stout, Nicholas Blake.
Un menú -porque todos los platos deben degustarse- para gourmets, para amantes de la literatura de intriga o fantástica y para buenos aficionados a la literatura sin más. Maigret, Poirot, Nero Wolfe figuran entre los agudos, intuitivos, irónicos, siempre inteligentes comensales.
Incluso el mismísimo Maquiavelo asiste asombrado a los resultados particularmente malintencionados de una cena con César Borgia. Y el lector, como invitado de honor de un banquete -gastronómico y literario- que sin duda le satisfará y, al tiempo, le sabrá a poco. Un banquete, además, muy nutritivo aunque, como podrá aquél comprobar, a algunos les resultó realmente indigesto…

