Memento mori

Synopsis de Memento mori

Septiembre de 2010. Aquella mañana de domingo nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid Ramiro Sancho que acababa de dar comienzo una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto de sus días.

La investigación del asesinato de una joven ecuatoria­na a la que le han mutilado los párpados y cuyo cuerpo han encontrado unos versos amenazantes, ocupa las primeras páginas de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje cinematográfico.

Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inesperado al describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino. Un sociópata narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la literatura universal.

La evolución frenética de los acontecimientos desemboca en la intervención de uno de los especialistas más reconocidos en el comportamiento de los asesinos en serie.

Este complejo triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del asesino, hace que Memento mori se convierta en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará al lector de principio a fin.

Synopsis de Memento mori tomada de Amazon

Reseña de Memento mori – César Pérez Gellida

Memento mori es un rollo. Letras y más letras de canciones. Enumeraciones interminables: pensadores clásicos griegos y latinos, grupos musicales, vinos, los típicos grandes escritores que se mencionan siempre, por supuesto, incluyendo a Dante y su “Maldita” Comedia. Sin embargo, no menciona a Alfonso X y las Cantigas de Santa María que, además, tendría más sentido por lo musical. 

La novela podría resolverse en dos o tres capítulos y ya está. Sin embargo se extiende, y extiende, y extiende… 

Protagonista nada creíble. No se sabe muy bien por qué mata. Pero es cultísimo, riquísimo, inteligentísimo, y todos los ísimos que te puedas imaginar. Excepto el de Saritísima, a quien mi padre, con la coña que tenía encima, llamaba la “prima Sara”, por lo del apellido (el verdadero). 

Intenté leer la segunda, Dies Irae, y va a peor. Sigue con lo mismo (letras de canciones y enumeraciones interminables), pero con nombres y autores que ya ni siquiera retienes. Belgrado, aunque no dudo de que haya estado allí, lo describe muy de Google Maps y alguna guía turística, historias de la guerra de los Balcanes y todo un maremagnum de cosas que, si no lees, incluso lo agradeces.

No fui capaz de terminar la segunda incluso leyéndola como la primera, es decir saltándome el cincuenta por ciento del “contenido”. Y entrecomillo lo de contenido, porque hoy en día, cuando hablamos de contenidos, nos referimos a “contenido original”, creado por el autor. Quizás sea deformación profesional, pero yo lo veo así. Para letras de canciones, tengo cantidad de vinilos con ellas y, si no, las encuentras en internet a punta pala.

Había hecho un intento de leerla en 2014, y no fui capaz. Estos días le di una segunda oportunidad y el resultado no ha mejorado nada. Y hay pocos libros que no sea yo capaz de terminar. Lo siento, no entiendo las críticas tan favorables que tiene. 

Lo mejor de Memento mori y Dies irae es la cubierta.

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Serie: Versos canciones y trocitos de carne; 1

Editorial: Suma de Letras
Año: 2013
ISBN 9788483650547

Idioma: Castellano
Formato: eBook

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